7:30 AM: Suena el
despertador.
7:40 AM: Ducha rápida y desayuno a las apuradas.
8 AM: Viaje en un colectivo atestado (obviamente, parado).
9:30 AM: Inicio de la jornada laboral. Catarata de emails, reuniones maratónicas,
etc. etc.
1 PM: Por fin un respiro. Pero el tiempo para almorzar es escaso.
Apenas si basta para un sandwich.
1:45 PM: De vuelta al trabajo… Más emails, más reuniones… El
cansancio y el estrés se disparan.
6 PM: Fin de la jornada laboral.
6:10 PM: Viaje de regreso en un colectivo atestado.
7:45 PM: Llegada al hogar.
8:30 PM: Cena con la familia.
9 PM: Un rato de televisión.
10 PM: A la cama. Mañana será otro día…
¿Le suena este itinerario? Más allá de algunos detalles, seguramente no le
resultará extraño. |
? AM: Me despierto
con el canto de los pájaros.
? AM: Ducha y desayuno con pan y dulces caseros.
? AM: Paseo por la plaza y la quebrada.
? AM: Me interno en senderos y disfruto de las charlas con los
pobladores.
? PM: Pienso en comer porque tengo hambre. Un buen almuerzo
es el regalo del mediodía.
? PM: Dormir un rato una siesta reparadora no es algo extraño.
? PM: Hacer una excursión al Quilpo es una buena opción.
? PM: Un paseo en caballo o bicicleta me permite conocer más el
pueblo.
? PM: Vuelvo a casa, cansado y contento.
? PM: Cena con la familia.
? PM: Charla de sobremesa para contarnos las aventuras del día.
? PM: A la cama. Mañana será otro día distinto. Otro día para
vivirlo a pleno y ser feliz…
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